sábado, 23 de febrero de 2013

FINCA CHIVERAS BAJAS



















GUÍA GASTRONÓMICA DE JAÉN
A.G. AMIGOS DEL SANTO REINO            
Montoro:
Fecha de visita: 09/02/2013
Lugar: Finca Chiveras Bajas
Zona: Sierra Cardeña (Montoro )
Dirección: www.chiverasbajas.es
Descripción: Se trata de una finca privada de 250 hectáreas  dedicada por sus propietarios al aprovechamiento ganadero y cinegético. Situada en uno de sus rincones más estratégicos se encuentra una edificación rústica a modo de refugio que cuenta con una superficie de 45 m2, con dos pequeños dormitorios, salón, cuarto de baño y cocina que hace las funciones de vivienda para los cazadores que frecuentemente recechan alguna de sus reses y para aquellos que disfrutan del contacto con la naturaleza y deciden pasar algún trasnoche visitando la finca y disfrutando de su entorno.
 Probablemente  al finalizar el verano  sea la temporada más demandada por los visitantes para presenciar el apareamiento de ciervos que con sus característicos "berridos" señalan el comienzo del ritual que cada año enfrenta a los machos en disputa por el favor de las hembras, con la finalidad de garantizar la continuidad de la especie.
Resumen de la jornada:
Los amigos del Santo Reino en Chiveras Bajas.
Uno no es capaz de imaginar ni de describir lo que nos íbamos a encontrar cuando el sábado 9 de Febrero cogíamos nuestros coches y a una hora de camino de nuestro amado Jaén nos topábamos de lleno con un entorno cargado de vida, paz, armonía, naturaleza… Creo que esas palabras definen lo que es la finca de Chiveras Bajas en la Sierra de Cardeña (Montoro), una finca dedicada al aprovechamiento cinegético, a la cual, sus propietarios Hipólito y Casilda tuvieron la amabilidad de invitar a la Asociación Gastronómica Amigos del Santo Reino junto  con José María Suarez Gallego , presidente de una de las asociaciones gastronómica decanas de Jaén, como es, La Cuchara de Palo.
 La intención era poder compartir una jornada en la que lo gastronómico, no por ser menos importante, fue un detalle más a percibir por los sentidos de los que aquel día allí nos juntábamos, y es que en Chiveras Bajas se respira vida.
Comenzamos con un agradable paseo por la finca, donde nuestra anfitriona Casilda nos sirvió de guía para poder conocer alguno de los rincones de la misma. La huellas frescas de ciervos, la tierra levantada y revuelta por los marranos  y el poder ver  a una familia de muflones pasar por delante de nuestros ojos, nos hacía situarnos donde estábamos…; seguimos paseando por la finca hasta llegar a una casita que la familia Pousibet explota como refugio rural de alquiler público, un lugar idílico donde uno puede acudir a sentirse parte de la naturaleza, apartado por completo de la civilización y como únicos vecinos,  las especies cinegéticas que por allí campan a sus anchas. Un refugio muy funcional con todo lo necesario para desconectar por completo de la vida en la ciudad y olvidarte del mundo por unos días.
Se iba acercando la hora de comer, y el olor a leña junto con el humo  que desprendían las chimeneas de la casa de nuestros anfitriones parecían señales de humo que nuestros estomago interpretaban a la perfección.
Una vez cargadas las pilas con nuestro paseo y satisfechos varios de nuestros sentidos, era el momento de atender a otro de los que a los Amigos del Santo Reino más nos gusta cuidar,  y es el del “gusto”. Entrabamos a la casa y nos encontrábamos con una cocina campera con todos los detalles que uno puede llegar a imaginar, un horno de leña del que emanaba un olor que te hacía imaginar lo que después el sabor se encargaría de confirmar.
Comenzamos con unas cervecitas acompañadas de unos aperitivos donde pudimos degustar un aceite de oliva virgen extra de elaboración propia de la localidad de La Carolina al que da nombre la Familia Pousibet.
Que verdad es eso que siempre se dice, que las cosas en el fuego y a la brasa tiene un sabor especial, y así, a la brasa era como íbamos a degustar los distintos platos que estaban por venir.
Haciendo honor al cerdo ibérico que el amigo Hipólito consigue de una finca cercana, empezamos con unos platos de chorizo y morcilla, acompañados estos de una tapa de tocino ibérico sobre una base de pan horneado bañado en el aceite de la familia Pousibet, todo esto prescrito y controlado en todo momento por el Dr. Pousibet que nos daba el beneplácito para disfrutar de tal manjar con su aporte calórico correspondiente. ¡¡Un día es un día!!. El sonido de las ascuas, una conversación en cada esquina,  como testigo la naturaleza… servían como antesala de lo que quedaba por llegar.
Casilda nos invitaba a pasar al salón y sentarnos en la mesa preparada para la ocasión con gran gusto, como primer  plato nuestros anfitriones optaron por una sopa de cebolla acompañada de queso y pan tostado que actuaban como perfecta pareja de baile, sopa que decidieron  regar con un Rioja reserva 2004, Solar de Samariego,  cosecha calificada como Excelente por el Consejo Regulador D.O.Cª Rioja. Siguiendo con el homenaje al cerdo ibérico llegaba la hora del plato fuerte donde nuestros celebrantes optaron por rematar la faena con unos costillares, tanto en su jugo como acompañados de miel de eucalipto para los más golosos bañados en esta ocasión con un vino de autor Doni D.O. Conca de Barberá (Cataluña, España).
  Era la hora de ir concluyendo, llegaba el momento de los postres, para la ocasión se optó por un postre sencillo a la vez que sorprendente y exquisito, consistente en naranja cruda bañada en aceite de oliva acompañada de cebolleta y un poquito de azúcar. Los Amigos del Santo Reino quisimos llevar una parte de nuestro Jaén a tierras cordobesas  y que mejor manera que con una tarta de hojaldre y frutas de la archi conocida Casa de las Tartas, un placer para los sentidos.
Como dice el amigo José María, del que uno nunca para de aprender, lo importante no es el vino que se beba, si no con quién se beba ese vino y en esta ocasión creo que es justo decir que fue una jornada inolvidable con gente inolvidable.  Un abrazo de un Amigo de Santo Reino para unos grandes amigos. Darío Díaz Abellán (Presidente A.G. Amigos del Santo Reino)

TABERNA 82 JAÉN



GUÍA GASTRONÓMICA DE JAÉN
A.G. AMIGOS DEL SANTO REINO














       
Jaén:
Fecha de visita: 18/01/2013
Lugar: Bar 82
Dirección: Calle de Francisco Martí Mora, 82. (Zona tascas)
Tipo de local: Bar/ Taberna
Precio medio: Entre 25 y 40€
Calidad: Alta
Tipo cocina: Cocina andaluza
Especialidades: Mariscos, pescados y gran variedad de carnes.
Vinos: Modesta pero exquisita bodega  
Instalaciones: Aforo limitado 50 personas aproximadamente. Cuenta con un salón en la parte de abajo previa reserva.
Resumen: El Bar 82, en pleno casco histórico de Jaén, un pequeño lugar de encuentro con dos vertientes muy diferentes, lugar de reunión de cañas y buenas tapas y ¡ojo! excelente lugar de degustación de alguno de los mejores platos que puedas esperar.
Esto es posible gracias a su gerente y cocinero Nito y a sus familiares y empleados, que le ponen un gran interés y calidez a la preparación de los distintos platos y al trato con los clientes. Esta situación se suma con unos productos de alta calidad, fruto de proveedores escogidos durante años que han conseguido entre todos unos resultados extraordinarios.
Esta oferta gastronómica de interesante nivel dentro de sus posibilidades de espacio,  no tiene nada que envidiarle  restaurantes de renombre de la capital o la provincia e incluso fuera de ella.
No puedes decir que has tomado unos buenos berberechos al vapor hasta que los pruebas allí, grandes y jugosos, unas buenas cigalas a la plancha o unas simples huevas cocidas de merluza con caviar liofilizado, sin olvidar los huevos con pescaditos trinchados por el camarero, todo regado con un fresco y refinado Verdejo Allozo .
Después de los entrantes sencillos pero de primera calidad nos atrevemos con una fresquísima ventresca de atún que parecía recién traída de alguna almadraba de Barbate de Franco por allá en la provincia de Cádiz, que me recordó a mi tierra.
Y si te paras  a recordar el sabor y la tibieza de un lomo de esturión que se deshacía en perfectas lascas con una correctísima cocción sólo digna de un gran conocedor de las técnicas culinarias y de los productos del mar, guarnecido de tomates y buenos pimientos asados a leña, pues qué placer. Cada bocado del jugoso esturión de nuestra cercana Granada acompañado de caviar fresco, te transportaba a Riofrío y te llenaba de orgullo saber que se trata de un producto andaluz y que más decir.
Continuamos con unas sabrosas las chuletillas de choto y  de cordero, todas ellas sobre una cama de patatas cortadas en medias lunas,  junto con unos pimientos asados en leña o unos excelentes tomates de nuestra cercana e inolvidable Almería, todo ello regado con un crianza Pago de Carraovejas y otro clásico, un tinto Pesquera de 2009.
Todos los productos de primera calidad, que eso ayuda mucho por decirlo irónicamente, a contribuir a la calidad del plato, pero si no existe una correcta manipulación  del producto, elaboración, ejecución y emplatado no quedarían de primera sino de andar por casa, que es otro tema muy diferente y esto Nito lo “borda”.
En fin, un día memorable para la Asociación y para los paladares de los que allí  vivimos una autentica lujuria de los sentidos, todo acompañado de una digna bodega que no desmereció en ningún momento. GLC

INAGURACIÓN AG AMIGOS DEL SANTO REINO



GUÍA GASTRONÓMICA DE JAÉN
A.G. AMIGOS DEL SANTO REINO








       
Jaén:
Fecha de visita: 18/01/2013
Lugar: Taberna Beluga
Dirección: Calle María de Molina 2. Callejón junto a la famosa tienda de La Pilarica.
Tipo de local: Taberna.
Precio medio: 25€.
Calidad: Alta.
Tipo cocina: Chacinas, conservas gourmet.
Especialidades: Conservas de gran nivel, steak tartar, ensalada de ahumados.
Vinos: Amplia carta de vinos de calidad alta.  
Instalaciones: Aforo muy limitado. Es conveniente ir temprano para coger un sitio en la barra.
Resumen: : Con motivo de la inauguración y primera junta de la asociación, el día 28 de diciembre visitamos la taberna Beluga de Jaén, pequeño rincón muy escondido en el centro histórico de Jaén, situación, que junto con el discreto y tranquilo ambiente del local hace de esta taberna un lugar apetecible a los sentidos.
En este día, su gerente Juan Fernández nos agasajó con varios platos que paso a detallar.
 Para comenzar e ir abriendo boca, tomamos unos berberechos de lata de buen tamaño y muy buena calidad seguidos estos de una mojama muy apetecible, platos que Juan quiso acompañar de  un vino 100% albariño en su temperatura DO FERREIRO, vino de las bodegas Gerardo Mendez D.O. de las Rias Baixa ideal para  mariscos crudos y pescados como la merluza. Siguiendo con el albariño tomamos un plato surtido de marisco, gamba blanca y langostino rallado, y como colofón pudimos degustar un bocado delicatesen y que hace honor al nombre del establecimiento, una tarrina de  auténtico caviar de Beluga.
Sin salirnos de la mar pudimos probar 2 tipos de atún; comenzamos con atún rojo salvaje de Barbate, un manjar que se deshace en la boca y te transporta a tierras gaditanas, por último, antes de pasar a la carne probamos una de sus especialidades, tronco de atún aderezado con vinagre de módena, un plato muy sencillo a la vez que original con un exquisito sabor. Acompañando al atún y rompiendo el molde tradicional de vino blanco para el pescado y tinto para la carne pudimos catar otro vino que sorprende al paladar y al olfato incluso a los no muy amantes del vino, y es el LUBERRI, un Rioja de la familia Monje Amestoy de maceración carbónica en el que llama la atención su potente olor a  mora y frambuesa, olor que una vez en boca te impregna el paladar.
Para concluir nuestra degustación cambiamos de tercio y de trastes y probamos un  solomillo de cerdo al roquefort con patatas horneadas que actuaban de perfecta pareja de baile, destacaba la suavidad de la salsa y lo tierno del solomillo. Como acompañamiento de la carne tomamos una de las joyas de la corona en relación calidad/ precio, un Rivera del Duero al que le da nombre su enólogo, uno de los mejores de España, que ha sacado vinos tan conocidos como son el Pago de Carraovejas y que ahora afronta el reto de abrir su propia elaboradora con su mismo nombre TOMAS POSTIGO vino de gran calidad y sabor intenso.
Cerrando una tarde más que agradable de charla, camaradería, buena música ambiental, era la hora de digerir todo lo comido y que mejor manera que con un gin tonic, en esta ocasión Juan opto por una ginebra en la que llama la atención su color azulado y su gran sabor y es la ginebra London, que junto con las famosas palmeritas de chocolate que tanto gustan a nuestro anfitrión actuaron como broche de oro de una tarde ideal. DDA